En el mundo de la tecnología de la información constantemente he escuchado la frase “se el Senior que quisiste tener de mentor cuando eras Junior”, que en esencia es compartir tu experiencia y conocimiento obtenido con los años a gente con menos experiencia y se empático con ellos. Justamente de eso se trata este post, lo que me hubiera gustado saber en cuestiones de equipo cuando inicie este pasatiempo.

Como ya hablamos en posts anteriores este pasatiempo se puede iniciar con un generoso presupuesto y hacer tu primer lote con un robot todo en uno o uno más conservador y utilizar  cualquier olla que tengas en casa, de hecho así fue como hice mis primeros 2 lotes usando una olla vaporera de 15 litros, de los cuales obtuve alrededor de 7 litros de mosto después de 7 laboriosas horas, después de este segundo lote sentí que no estaba equilibrado el esfuerzo-beneficio y sin duda tenía que empezar a hacer adaptaciones, mejoras e inversiones para reducir mi tiempo de elaboración y a la vez aumentar el volumen final de mi cocción.

Fig 1. Resultado de 7 horas de cocción.

En su momento tenía dos caminos, empeñar un riñón para comprar un robot todo en uno o ir haciendo inversiones y mejoras paulatinas respecto las fuera considerando y me decanté por esta 2da opción, baby steps sería.

A continuación revisaremos los cambios y mejoras que fui efectuando en cada una de las etapas del día de cocción.

Molienda de grano

Empecé triturando los granos en la licuadora, claro ajustando la velocidad de la licuadora para no destruir el grano, ya se imaginarán lo lento, cansado e inconsistente del resultado, por lo que decidí comprar un molino manual de platos que para aquel momento significó una mejora importante en mi proceso a un costo sumamente reducido, gasté menos de $250 pesos mexicanos (13 USD) y pasé de emplear 45min con la licuadora a menos de 20min con el molino y la consistencia de molienda era bastante buena, pero el gusto no me duró tanto, moler manualmente entre 4 a 6 kg de grano llega a ser muy cansado tendría que existir una forma de hacerlo más fácil y justamente un miembro de este club me recomendó adaptar un tornillo y un taladró en lugar de la manivela y así lo hice, una modificación sencilla que resultó ser un alivio; sin embargo, un reajuste constante es necesario puesto que los platos se desajustan dado a la vibración.

Por lo general los embudos de estos molinos tienen una capacidad muy limitada para la cantidad de grano que se requiere para la elaboración de cerveza, limitante que solucioné con una mexicanada recortando por la base un envase plástico de agua de 10 litros y poniéndolo boca abajo sobre el embudo del molino.

Finalmente decidí comprar un molino de rodillos, ahora mi molienda es uniforme y el tiempo empleado no pasa de 5 minutos, si tu intención es reducir tiempo en tu día de cocción esta es una buena inversión que deberías de hacer.

Macerador

Hago brew in a bag (BIAB) en una hielera de 5 galones, la primera adaptación que le hice fue cambiarle la llave que trae de fabrica por una donde pudiera controlar el flujo, la mala decisión fue el material que escogí, creí que con una llave plástica haría el trabajo y no amigos; la temperatura que alcanzaba el mosto en el macerador era suficientemente alta para expandir tanto el material de la llave que me ocasionó en todas las ocasiones que tuviera fugas, haciendo una desastre en mi cocina, por lo que no duden en gastar unos pesos más en comprar una de un material que resista altas temperaturas, finalmente compré una llave de bola de acero inoxidable.

La siguiente mejora tuvo un doble intención: aliviar la tensión que sufría mi espalda y reducir tiempo en el lavado de grano, puesto que levantaba el macerador cada 30 minutos a una mesa para intentar hacer el recirculado del mosto intentando aumentar ligeramente la eficiencia (o eso creía), pero al intentar hacer esto un nuevo problema surgía, ocasionalmente la salida de la hielera se tapaba con la bolsa y con el grano, intenté poniendo una una bazooka pero no fue tan efectiva, de vez en cuando se volvía a tapar la salida. Lo que sí me resultó sumamente efectivo fue utilizar un colador de plástico boca abajo y un tupper como refuerzo, simulando un fondo falso, sencillo y eficiente. Pero volviendo al recirculado del mosto mi primer opción fue utilizar una bomba; sin embargo, al analizar mis opciones utilizar una bomba cervecera me pareció demasiado para la cantidad de líquido que necesitaba mover, al buscar alternativas encontré una que soportaba altas temperaturas que se emplea en calentadores solares a un precio muy favorable (creo costó cómo $400 pesos mexicanos o $20 USD), le adapté unos conectores camlock, adapté la tapa de la hielera con un “aireador” y listo, ya tenía un sistema funcional para recircular mosto y transferirlo a la olla de hervor, mi espalda y el tiempo “libre” que este combo me brindó me hicieron apreciar más el día de cocción 🙂

Olla de hervor

Con la olla vaporera con la que inicié aunque bastante útil tenía sus limitaciones; la primera era la capacidad y la segunda que no tenía llave de salida en la parte inferior, esto fue una complicación al momento de querer transferir el mosto al fermentador, por lo que decidí simplemente comprar una olla (ahora de inoxidable) con esta adaptación en la parte inferior. Una lección aprendida y recomendación, compren una olla con un 20% de capacidad superior del tamaño del lote que pretender hacer, mi olla justamente es de 20 litros y veo limitado a hacer lotes más pequeños o hacer malabares con el mosto para tratar de obtener un poco más de producto final.

Otra cosa que hice fue incorporar un hop spider, no fue una adaptación como tal a la olla de hervor pero si un elemento más que me ayudó a que se traspasara la menor cantidad de materia vegetal al enfriador de placas y al fermentador.

Enfriado

Esta etapa también pasé por muchas iteraciones de mejora, inicié enfriando el mosto introduciendo la olla a la tarja de la cocina con botes de agua congelada, pero como se imaginarán este llegaba a tomar más de 1 hora hasta bajar a temperatura ideal para inocular la levadura. Aparte del tiempo necesario, el riesgo de efectos secundarios en mi cerveza final era mayor, como ya se habló en el post dedicado.

Fue por ello que mi siguiente mejora fue emplear un chiller de inmersión, y sí el tiempo de enfriado se redujo considerablemente. Lograba enfriar en promedio en 40min; sin embargo, un efecto secundario surgió, utilizaba muchísima agua, fácilmente requería hasta 30 litros para enfriar menos de 20 litros de mosto puesto que conectaba un extremo del enfriador directo a la llave del grifo, por lo que tuve que adaptar una bomba de inmersión a la tarja con botes de agua congelada y esto tuvo doble beneficio, el mosto se enfriaba en menos tiempo y no gastaba tanta agua.

Dado que el chiller de inmersión me quitaba capacidad (a la ya de por sí reducida olla de hervor), empecé a considerar incorporar un enfriador externo y eventualmente compré un enfriador de 40 placas, ahora para el enfriado tardo menos de 20 minutos. Aunque no todo es miel sobre hojuelas, ahora tengo que dedicarle varios minutos a la limpieza del enfriador de placas ¿será que mi pereza me haga considerar un enfriador de contraflujo?.

Fig 8. Enfriando mosto para aplicar hopstand

Conclusiones

Después de más de 2 años de adaptaciones, mejoras y mucho aprendizaje puedo llegar a completar mi día de cocción entre 4.5 a 5 hrs (aunque también tengo tiempo muerto entre etapa y etapa) incluyendo la limpieza; toda esta inversión de tiempo y dinero para ganar 2 horas cada 15 días en promedio, aunque no solo se trata de eso, la tranquilidad y certeza de que las adaptaciones hechas harán que exista una consistencia en tu proceso y por ende mayor posibilidad de consistencia en tu producto final.

Sin duda hay muchos equipos todo en uno que ya integran todas estas lecciones aprendidas que al sacarlo de la caja obtendrás el beneficio de todos los años de aprendizaje de múltiples cerveceros en un solo producto; sin embargo, no cambiaría la experiencia, crecimiento y aprendizaje que obtuve al haber escogido la 2da opción hace más de 2 años. 

Para mejorar tenemos que intentar, fallar, aprender y mejorar, así que RDWHAHB.

Relax don’t worry, have a homebrew

Charlie Papazian
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